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  Por Pedro Lezcano
Fotos: Paloma Gil
paloma.gil@revista80dias.es

Cuando el viajero pone sus pies en Estambul por primera vez en su vida, percibe que se encuentra en un lugar singular, quizás único en el mundo, ya que sus construcciones aúnan las peculiaridades propias de Oriente y Occidente de una manera deliciosamente armoniosa, combinando al mismo tiempo pasado y modernidad.

Y es que son muchas las circunstancias que han hecho de esta ciudad turca un sitio diferente, especial. En primer lugar su incomparable ubicación geográfica. Situada entre Europa y Asia (es la única ciudad del mundo construida sobre dos continentes), a orillas del estrecho del Bósforo, que une las aguas del Mar Negro con las del de Mármara y del Cuerno de Oro, Estambul reúne e integra magníficamente la tradición milenaria oriental con el bullicio y las comodidades de una urbe llena de vida, al más típico estilo europeo.

Su extraordinario legado histórico es otro de los principales atractivos para los visitantes. En este sentido, Estambul guarda entre sus muros el legado de tres grandes imperios (Romano, Bizantino, y Otomano), de los cuales fue su capital. Esto la ha dotado de un formidable y variado patrimonio artístico y cultural, donde destacan sus palacios y mezquitas, como el de Topkapi o la Mezquita Imperial de Suleymaniye; sus monumentos y sitios históricos, como la Torre de la Doncella o la Plaza del Sultán Ahmet; sus museos y centros culturales, como Santa Sofía.

"Estambul reúne e integra magníficamente la tradición milenaria oriental con el bullicio y las comodidades de una urbe llena de vida, al más típico estilo europeo"

Pero Estambul no es sólo cultura. La ciudad ofrece un amplio repertorio de lugares de ocio, recreo y diversión, donde el viajero podrá deleitarse en la contemplación de parajes extremadamente bellos, disfrutar con su deporte favorito, como el golf y la navegación, o perderse entre los misteriosos entresijos de la noche estambuliota.

PLAZA DEL SULTÁN AHMET Y ALREDEDORES

La primera parada obligada para el viajero es la Plaza del Sultan Ahmet, en la zona europea, flanqueada por dos de los grandes tesoros que posee esta ciudad: la Basílica de Santa Sofía y la Mezquita Imperial del Sultan Ahmet o Mezquita Azul.

La famosa Mezquita Azul del Sultán Ahmet

Con el nombre de Museo Ayasofya se conoce hoy en día a la Basílica de Santa Sofía, construida por Constantino el Grande en el siglo IV y reconstruida en el VI por el emperador Justiniano. Fue el centro del Imperio Bizantino durante casi mil años y sus muros han sido testigo del correr de una historia a la que no ha podido sustraerse, puesto que varios terremotos han dañado sus bóvedas, sus reliquias fueron saqueadas por los cruzados y sufrió como ninguna otra construcción la decadencia de Bizancio, ya que la crisis económica que asoló el último periodo del imperio repercutió en su abandono. Cuando los turcos conquistaron Constantinopla fue reconvertida en Mezquita y desde 1931 alberga un museo.

Considerada por muchos como uno de los edificios más asombrosos del mundo, su colosal cúpula se eleva hasta los 55 metros del suelo, con un diámetro de 31 metros. Cubre una superficie de 1,6 hectareas y constituye un lugar ideal para perderse contemplando los delicados mosaicos bizantinos que custodia.

"La Basílica de Santa Sofía fue el centro del Imperio Bizantino durante casi mil años y sus muros han sido testigo del correr de una historia a la que no ha podido sustraerse"

Frente a Santa Sofía, rivalizando en esplendor, se levanta la Mezquita Azul. Su nombre proviene de los azulejos de Iznik azules y blancos que recubren su interior. Destaca la majestuosidad de sus seis estilizados minaretes, erigidos junto con el resto del templo entre los años 1609 y 1616.

Los jardines y arboledas junto con las casas de madera adyacentes a la Plaza del Sultan Ahmet (especialmente las de la calle Sogukçesme) conforman un lugar ideal para pasear y evadirse de la rutina diaria. En esta zona, entre otros monumentos dignos de mención, destacan los restos del antiguo Hipódromo, el Obelisco de Teodosio, la Columna Serpentina de bronce y la Columna de Constantino.

Obelisco de Teodosio

Pero continuemos el viaje. El visitante no deberá realizar un gran trayecto para encontrarse con otro de los edificios emblemáticos de Estambul, el Palacio de Topkapi. Situado detrás de Santa Sofía, sobre un cabo que contempla la unión del Cuerno de Oro con el estrecho del Bósforo, esta edificación fue residencia de sultanes y de sus cortes. El complejo lo forman una amalgama de patios y edificios. El primer patio, en su acceso exterior, es un precioso jardín arbolado. A la derecha del segundo patio, cercado por cipreses y plátanos, se alzaban las cocinas del palacio, hoy convertidas en galerías donde se expone la colección imperial de cristal, plata y porcelana china. A la izquierda está el Harén, el lugar en el que se alojaban las mujeres, concubinas e hijos del sultán. Actualmente, el tercer patio contiene la Sala de Audiencias, la Biblioteca de Ahmet III, una exposición de las vestimentas imperiales que llevaban los sultanes y sus familias, las famosas joyas del tesoro (entre las que destaca el diamante Kasikci, de 81 kilates), y una colección de miniaturas de los manuscritos medievales. En el centro de este santuario se encuentra el Pabellón del Manto Sagrado, que custodia las reliquias del Profeta Mahoma.

Dentro del primer patio del Palacio, se encuentran los Museos Arqueológicos, compuestos por dos secciones diferentes: el Museo de Antigüedades, donde está el sarcófago de Alejandro, además de numerosos tesoros griegos, bizantinos y romanos, y el Museo del Antiguo Oriente, que alberga recuerdos de las civilizaciones sumeria, babilónica, asiria, hatti e hitita.

MEZQUITA IMPERIAL DE SULEYMANIYE

Interior de Santa Sofía

A no mucha distancia de Topkapi, en la orilla occidental del Cuerno de Oro y sobre una colina, se sitúa la más bella de las mezquitas imperiales de Estambul: la Mezquita Imperial de Sleymaniye, Fue construida entre los años 1550 y 1557 por Sinán, reputado arquitecto otomano, que dotó al complejo arquitectónico de una solemnidad majestuosa. Destaca el gran tamaño de sus proporciones, como su cúpula de 27 metros de diámetro y sus 54 metros de altura, y merecen especial mención los cuatro minaretes que parecen ascender sin fin desde las cuatro esquinas del patio. Si por fuera el edificio impresiona, su interior no desmerece en absoluto, donde sobresalen el mihrab (nicho para la oración) y el mimber (púlpito) construidos en mármol blanco finamente cincelado, así como sus vidrieras. De nuevo en el exterior, es digno de visita los Mausoleos de Solimán el Magnífico y su esposa Roxelana.

DIVERSIÓN Y ENTRETENIMIENTO

La historia y la cultura no son las únicas distracciones que brinda Estambul a sus visitantes. La ciudad dispone de una completa y variada oferta de lugares y centros de recreo y diversión. Los amantes de la vida nocturna encontrarán en los barrios de Harbiye y Taksim los conocidos gazinos, locales nocturnos típicos de Turquía en los que se pueden escuchar canciones populares y descubrir las sugerentes danzas tradicionales del Oriente mientras se degusta la cena. Kumkapi, Ortaköy o Beyoglu son también excelentes zonas de esparcimiento, con innumerables tabernas, restaurantes, bares y pubs, lugares donde podrá saborear muchas de las sabrosas comidas y bebidas que componen la gastronomía turca, como el típico kebab o el raki, una especie de anis que se bebe acompañado de agua y que se conoce popularmente como leche de león.

El Bazar Cubierto, situado en la ciudad antigua, constituye un auténtico laberinto de calles y pasadizos donde se emplazan alrededor de 4.000 tiendas en las que se puede encontrar de todo, desde alfombras o prendas de cuero hasta joyas o especias. El comprador deberá aprender aquí el arte del regateo para obtener buenos artículos a precios ventajosos.

CÓMO LLEGAR

Por aire

Entre España y Turquía hay dos compañías aéreas que tienen vuelos directos entre los principales aeropuertos de ambos países: Turkish Airlines e Iberia. Iberia vuela todos los días desde Madrid y Barcelona. Turkish Airlines vuela los lunes, miércoles y viernes desde Madrid, los martes, jueves y domingos desde Barcelona (consultar con las compañías los vuelos con destino Estambul). Todas las compañías aéreas europeas tienen alguna conexión de vuelo con Turquía, las más conocidas son Iberia, Alitalia, Britsh Airwais, Luftansa, Air France, KLM, Swiss o Sabena.

Por tierra

Si deseas acercarte a Turquía en automóvil, ten en cuenta que tendrás que atravesar países que no se encuentran dentro de la UE, con lo que deberás consultar sus legislaciones de tráfico. Madrid y Estambul están separadas por 4.500 kilómetros de distancia. Existen dos itinerarios básicos:

  • Francia (Niza), Italia (Génova-Venecia), ex -Yugoslavia (Belgrado), Bulgaria y Turquía (Estambul).
  • Mismo itinerario y en Venecia tomar un transbordador hasta Estambul.

Los ciudadanos de la UE pueden conducir en Turquía con sus permisos nacionales durante tres meses.

Desde España tardarás tres días en llegar a Estambul si optas por viajar en tren. La ciudad turca mantiene conexiones ferroviarias diarias con varias capitales europeas, como Munich o Atenas.

Por mar

Aparte de los cuantiosos cruceros que existen por el Mediterráneo, varias compañías, tanto turcas como extranjeras, tienen servicios regulares con Estambul.

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