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  Pedro Lezcano Muriedas
redaccion@revista80dias.es

A estas alturas escribir sobre Barcelona puede resultar redundante e incluso vacío. Qué no se habrá dicho ya sobre esta hermosa ciudad mediterránea y cuántas plumas de renombre y prestigio le han dedicado algunas de sus más bellas palabras. Sin embargo, en revista80dias.es pensamos que no está de más tratar de redescubrir esta gran urbe que siempre ha estado ahí, bien asentada como emblema del pueblo catalán, y acercársela a aquellos que aún no han tenido la oportunidad de disfrutar de ella.

Quizá no haya en España una ciudad que aglutine tanta diversidad en sí misma como Barcelona. A lo largo de los tiempos ha ido configurándose como un centro multicultural y cosmopolita debido fundamentalmente a su gran capacidad para asimilar la múltiple inmigración que ha sufrido durante años. Esto dice mucho a favor de la capital catalana y sus gentes; es una tierra acogedora que hace sentir al invitado como si no hubiera salido de su lugar de origen, sintiéndose de inmediato totalmente integrado en su devenir diario. Por ello, los organizadores del Forum no hallaron mejor lugar para levantar este encuentro de culturas que se ha desarrollado durante todo el año.Pero el Forum no es el tema que nos ocupa. Nos hemos comprometido a aproximar Barcelona a aquellos que aún no la conocen y eso vamos a hacer.

LA CIUDAD ANTIGUA

Se extiende en ángulo entre la avenida del Paralelo y el Paseo Marítimo hasta la plaza de Cataluña y la Ronda de Sant Pere. Acoge uno de los centros medievales más grandes de Europa, el denominado Barrio Gótico, y está atravesada por la Avenida más popular y representativa de Barcelona: Las Ramblas.

El Barrio Gótico acoge la catedral, visita obligada para el viajero, que comenzó a construirse en 1298, reinando Jaime II, sobre los restos de un templo romano y una mezquita. Hasta fines del siglo XIX no fue concluida y destaca la belleza de su fachada principal, las dos torres gemelas octogonales que la coronan y la majestuosidad de sus capillas interiores. Pero este barrio es mucho más. Conviene perderse entre sus calles y descubrir con paciencia todo lo que puede ofrecer: los restos de la muralla romana, el museo Frederic Mares, el Museo de Historia de la Ciudad, la Plaza de Sant Jaume y el Palacio de la Generalitat o el Palacio Real, donde los Reyes Católicos recibieron a Colón a su llegada del Nuevo Mundo.

GAUDÍ Y EL MODERNISMO
Nacido en Reus en 1852, Antoni Gaudí fue el máximo exponente del modernismo catalán. Procedía de una familia de artesanos y, en sus comienzos trabajó como aprendiz en una herrería. Más tarde se matriculó en la Escuela de Arquitectura de Barcelona desde la cual inició una carrera meteórica. Su primer trabajo de relevancia fue la Casa Vicens, en 1888, donde ya se apuntaban las singularidades de lo que más tarde sería toda su obra. LaSagrada Familia fue su proyecto más ambicioso y al que dedicó un mayor esfuerzo, invirtiendo en él gran parte de su fortuna e incluso recabando fondos de puerta en puerta para su culminación, la cual no fue posible debido a su desgraciada muerte al ser atropellado por un tranvía.

Sin embargo la más genuina calle medieval de Barcelona la encontramos un poco apartada del Barrio Gótico. Es la Carrer Montcada, un estrecho callejón rematado con gárgolas y techos voladizos bordeada por Palacios Góticos. En ella se encuentra el Museo Picasso, que alberga alrededor de 3000 piezas.

Por su parte, es recomendable, y casi inexcusable, no darse un paseo por Las Ramblas. Esta avenida es un hervidero de actividad durante todo el día. Entre los edificios más famosos que la flanquean se encuentran El Gran Teatro del Liceo, el mercado de La Boquería y algunas mansiones señoriales como el Palacio Güell, una de las obras más importantes de Gaudí.

La Barceloneta, una lengua triangular de tierra que se adentra en el Mediterráneo, es un buen lugar para deleitar el paladar, y aquellos aficionados al deporte no pueden dejar de acudir a la Villa Olímpica, un recuerdo de los magníficos Juegos Olímpicos de 1992.

EL ENSANCHE

Al noroeste de la ciudad se encuentra El eixample, célebre por la cantidad de edificios modernistas que alberga. Respondió a un intento de expandir la ciudad de una manera armoniosa una vez se acordó derribar las murallas medievales de la ciudad en 1854. El ingeniero Ildefons Cerdá se ocupó del ensanche interior que destaca por su riguroso trazado cuadrangular con las esquinas achatadas para no obstaculizar la visión de plazas y cruces. De esta estricta concepción escapa la Diagonal, una avenida que se extiende desde Pedralbes hasta el mar, y el Hospital de la Santa Creu y Sant Pau, orientado hacia la iglesia de la Sagrada Familia, la construcción más emblemática de esta zona.

La Sagrada Familia / FOTO: Tourisme de Barcelona

Es un edificio que, a pesar de estar inconcluso, rebosa simbolismo y singularidad por los cuatro costados, cuya contemplación no deja a nadie indiferente. Consta de tres fachadas que representan la vida de Cristo (la de levante, dedicada al Nacimiento, la de poniente, dedicada a la Pasión y Muerte y, en el sur, la de la Gloria, que es la más grande en tamaño y está dedicada a la fe religiosa). Sin embargo, entre todas las peculiaridades que encierra esta iglesia sobresalen las agujas que culminan las torres rematadas con mosaicos venecianos. Su interior acoge muestras y exposiciones de carácter público.

La Casa Milà, La Casa Terrades o el anteriormente mencionado Hospital de la Santa Creu son otros edificios carismáticos del modernismo de la capital.

MONTJUIC

Conocida como “la montaña mágica”, la colina de Montjuic es la mayor zona recreativa y de ocio de la ciudad. Cuenta con museos, parque de atracciones, salas de fiestas... lo que la convierte en un lugar muy concurrido, tanto de día como de noche. Ni que decir tiene que su altitud, 213 metros, la convierten en un lugar ideal para observar la ciudad. Los amantes del arte tienen varias visitas indispensables: La Fundación Joan Miró, que encierra una colección permanente de grabados, cuadros, esculturas y tapices del pintor catalán; el Museo Nacional de Arte de Cataluña, que ampara la que es probablemente la muestra más importante de arte románico del mundo; y el Museo Arqueológico, que cuenta con piezas que van desde la prehistoria hasta la época visigoda.

El paseo marítimo condal / FOTO: Tourisme de Barcelona

Para disfrutar de tiendas, cafés, bares y teatros en Montjuic no hay nada como pasarse por el Poble Espanyol, un conjunto de construcciones que ilustran la arquitectura y la artesanía de los pueblos de España, edificado para la Exposición Universal de 1929. La plaza de España, cuya visión nocturna desde el Palau Nacional es un regalo para los sentidos y el complejo deportivo edificado para los Juegos Olímpicos son otros dos lugares de gran interés.

Esto ha sido sólo una pequeña muestra de todo lo que la Ciudad Condal puede ofrecerte. Pero aparte de sugeriros todos estos rincones, desde revista80dias.es os animamos a que os perdáis por Barcelona y os mezcléis con sus gentes. De este modo conoceréis lugares recónditos y mágicos que os maravillarán y de los cuales obtendréis un recuerdo maravilloso.




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