Paloma Gil Paloma Gil
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Cómo dirigir un baco en el interior de Portugal

En Alentejo el paisaje no es lo más espectacular. Esta región portuguesa se compone de extensos campos, dorados por el sol, en los que, eso sí, se cultiva un vino extraordinario. Más bien, lo interesante de este lugar es la quietud de la vida unida a una belleza salvaje, en algunos sitios incluso, inexplorada. De hecho en algunos sitios no hay ni cobertura para el teléfono móvil. Lo que quiere decir que se trata de un verdadero paraíso para el descanso.

Sin embargo, si hay algo que convierte Alentejo en un lugar único para disfrutar de unas vacaciones eso es Amieira Marina, un pequeño proyecto náutico, junto al llamado Gran Lago, que incluye servicios de alquiler, mantenimiento, aparcamiento y restauración. En otras palabras, se trata de pequeños barquitos que es posible alquilar como barcos casa durante el tiempo que se desee y salir a navegar, gobernar uno mismo su propio barco y disfrutar del agua sin límites.

Para llevar esto a cabo, lo ideal es quedar con un grupo de amigos y alquilar un barco-casa o dos, si se tercia, por más de un día. No es necesario tener grandes conocimientos de navegación ni ser un deportista náutico, lo único imprescindible es tener ganas de divertirse y entrar en contacto con la naturaleza, porque la idea principal es navegar a lo largo y ancho del Gran Lago. Pero también se pueden realizar otras actividades como paseos alrededor de la orilla, montar a caballo y en bicicleta, bucear o nadar, remar en una canoa, cualquier cosa es bienvenida y facilitada desde la Marina, para disfrutar de unas vacaciones completamente fuera de lo común.


MONSARAZ

Un bello pueblecito medieval, de casas blancas, todas ellas bajas guardando a la perfección una estética común. Pasear por sus calles, las poquitas que tiene, supone prácticamente un viaje al pasado.

El territorio fue ocupado en la protohistoria por los celtas del Guadiana y por romanos, árabes y judíos paulatinamente. Después lo ganó a los musulmanes el portugués Gerardo sem Pavor con el apoyo del rey Alfonso Henriques.

La época más interesante fue su paso a manos templarias. De esta época es el castillo (Castelo), conservado actualmente, edificado por Alfonso III y el rey Dinís, como parte de la línea fronteriza que defendía Portugal y que, más tarde, sería reforzado en las Guerras de Restauración. Hay que prestar especial atención a la torre del homenaje y al patio de armas, que actualmente se utiliza como plaza de toros.


LA GASTRONOMÍA

El plato estrella de la comida alentejana es el fruto del mar, pero también son famosos los productos de la sierra. Almejas, ostras, berberechos y mariscos de aguas bravas, a la parrilla o simplemente hervidos constituyen su menú. También hay que probar la cataplana, un plato hecho a base de pescado y marisco, preparado en un recipiente de cobre de origen árabe. Otro plato muy popular es el arroz con marisco. Las sardinas asadas con ensalada verde o el atún que suelen prepararlo con almejas, son muy recomendables. Otro plato destacado es el pulpo, guisado en vino o con arroz; la caldeirada, un guiso de pescado.

Entre las carnes, destacamos la de cerdo, las salchichas curadas en casa, las morcillas o el jamón ahumado. El otro ingrediente estrella son las verduras. Los guisantes y las habas destacan especialmente y todo ello aderezado con hierbas aromáticas y especias. Mezcla de todo esto resultan platos como los garbanzos con calabaza y judías verdes, las judías con calabaza, los garbanzos con arroz y maíz dulce…

Los postres están hechos a base de almendras, higos y algarrobos: Dom Rodrigos, morgados, mogadinhos o pasteles de patata dulce.

Sin duda, es imprescindible regar estas viandas con un buen vino. Personalmente debo recomendar las bodegas de Monte do Limpo y en concreto su vino Regius, un tinto tempranillo delicioso que sirve como perfecta compañía para las comidas alentejanas. De forma más general, los vinos blancos son suaves y frescos y, como nota discordante, recomendamos el famoso vinho verde… un espumoso cítrico muy suave. Y para la sobremesa, el típico brandy de bayas, el Medronho.


CÓMO IR

En coche.- El Gran Lago, donde está Amieira Marina, se encuentra en la frontera entre Portugal y España, así que es posible viajar por carretera desde Badajoz (unos 100Km.) hasta Évora y luego seguir las indicaciones hasta Portel y Amieira. Desde Badajoz, se sigue la A-5, que será la A-6 una vez que se llega a Portugal.

En autobús.- Desde Lisboa lo ideal es coger un autobús de la compañía EVA, en las taquillas de Rede-Expressos, en la estación de Sete Rios, que conecta con el ferrocarril y el metro.



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caballo

Caballo

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