Hungría

Kellemes karácsonyi ünnepeket és Boldog újévet!

Hungría es un país marcado por su pasado comunista y donde la Navidad, como se conoce en Occidente, se celebra desde hace más o menos 150 años. Más concretamente, se celebra desde un punto de vista cristiano, desde 1989; antes, la celebración se reducía al ámbito privado e íntimo de cada familia. Esto provoca que la celebración sea sustancialmente distinta, más aún, lo sorprendente es que algunas de sus tradiciones son realmente entrañables y merece la pena hacer un pequeño repaso de algunos de esos detalles.

Para empezar, decir que la Navidad en Hungría, se extiende a los meses previos en los que la magia de estos días tan especiales lo envuelve todo. Especialmente durante el mes de diciembre: ferias y mercadillos de adviento, conciertos, reuniones e incluso programas de arte popular.

Las tradiciones
Los árboles de navidad, suelen ser todos abetos y pinos naturales, cuyo color verde es mucho más llamativo que los de plástico. Y no se decoran con esferas de colores, sino con dulces forrados con papel dorado y dibujos de ángeles, todos unidos con un cordón para poder colgarlos alrededor del árbol. La tradición es que los padres acuestan pronto a los niños y después decoran el árbol ellos mismos, como si se tratase de un milagro que obra el niño Jesús. Luego los despiertan a medianoche para que lo vean. El árbol entonces queda listo el mismo día de Navidad y no unas semanas antes, como se suele hacer en otros países.

Aunque lo cierto, es que actualmente algunas familias prefieren comprar árboles artificiales que son más ecológicos.

Papa Noel no visita Hungría
Se llama Mikulás, aunque es más conocido como Télapó y allí, se celebra el 6 de diciembre. Es un hombre viejecito con barba blanca y vestido de rojo, que llega en un trineo tirado por 8 renos… Mikulás, entra a hurtadillas en las habitaciones de los niños mientras duermen, para meterles regalos en los zapatos (como los Reyes Magos). Por eso los niños deben haberlos limpiado a conciencia, pero si los niños han sido malos, en lugar de regalos o de carbón, reciben unas varillas, que en realidad son ramas de árbol pintadas de dorado.

Nochebuena
El día 24 de diciembre, las tiendas se cierran pronto y hasta el transporte público se suspende. Es una gran fiesta. Una vez en casa, se decora el árbol y al caer la noche, se sirve una cena tradicional. Cada miembro de la familia coloca sus regalos bajo el árbol. Después de cenar, se encienden velas, se hacen sonar una campanillas y todos se reúnen alrededor del árbol para abrir los regalos. Se cantan villancicos y la velada concluye, para algunos con la tradicional misa del gallo.

Al día siguiente se celebra la Navidad, propiamente dicha, y es un día para pasar en familia. Otra comida y más fiesta. El día 26, es un día de reflexión y descanso.

Entre la Navidad y la celebración del día de Reyes, la gente suele irse a esquiar o hacer alguna excursión de invierno.

Año Nuevo
Esta última noche del año, se celebra como un acontecimiento social. Se abren las puertas de las casas para que todos los amigos puedan venir de visita y recibe a todo el mundo. En Pest (a un lado del Danuvio en Budapest) se eliminan las prohibiciones de aparcar y se suspende el tráfico. La gente suele disfrazarse.

Qué suelen comer
El 24 por la noche, siempre hay pescado (una sopa o halászle) con patatas, arroz, pasta y ensalada, pavo relleno de castañas, col rellena. Después los típicos dulces rellenos de jalea y nueces, como el tradicional beigel, un suflé de semillas de amapola con miel y quizá unas manzanas rehogadas.

El día 25, se puede comer sopa de gallina  con una pasta especial que llaman caracol y repollo agrio relleno, que algo muy típico. Actualmente la gente también come pollo, cerdo grito o pavo. Y de postre se suelen hacer milhojas, pero sin crema, sólo jalea y se cortan en forma de herradura para atraer más suerte.

El día 31, se suele cenar carne de cerdo en gelatina con col rehogada con champagne y después salchichas calientes con mostaza y rábanos picantes, acompañados de panecillos del día. Después, de madrugada, algunos toman la sopa del trasnochador (Korhelyleves), que tiene carne, nata, col y paprika dulce… todo esto para recuperarse un poco y continuar con la fiesta.

El día 1, lo típico es comer lentejas, para asegurarse de que no faltará el dinero durante el resto del año.

En general, el tema de la gastronomía se vuelve protagonista. Además del beigel de amapola o nueces, se prepara una un dulce envuelto en papel de seda con flecos de papel de estaño de colores, se llama szaloncukor (azúcar de salón). Este dulce se suele colgar en los árboles de navidad como un adorno más y también se manda por correo a los amigos.

Baile y gala de Fin de Año en la Ópera                                
El Baile de Año Nuevo que cada 31 de diciembre se organiza en el Teatro de la Ópera de Budapest rememora todo el esplendor imperial con que la capital de Hungría recibe el nuevo año. La jornada da comienzo a las 20h. con una recepción para los invitados en el hall del edificio, seguido de un concierto de gala dirigido por la Orquesta de la Ópera y aderezado con voces líricas internacionales, una cena solemne ofrecida por el restaurante más famoso del país, Gundel, y un baile que da comienzo a la medianoche, tras el tradicional brindis para recibir al 2009.

Tel. 00361 302 4290  y http://www.viparts.hu/english/index.html

Concierto zíngaro                                
Como acto previo a la Nochevieja, la música tradicional húngara cobra especial protagonismo por medio de un evento especial, el Concierto Festivo de la Orquesta de 100 Zíngaros, una ocasión única para acercarse a estos ritmos virtuosos y alegres que gozan de gran popularidad. El 30 de diciembre, el Centro de Congresos de Budapest ofrece de modo excepcional esta velada donde se interpretan piezas de esencia clásica y popular, seguido de una cena donde se degustarán vinos y platos especiales. La sesión dará comienzo con la intervención de varios conjuntos de danza. En el programa figuran obras de Offenbach, Brahms, Rossini, Hachaturian, Liszt, Strauss y compositores húngaros.

Tel.: 00361 302 4290  y http://www.viparts.hu/english/index.html

Música en las calles
Las calles de Budapest acogerán, por otro lado, distintos espectáculos y fiestas callejeras para el público en general la noche del 31 de diciembre en Vörösmarty Square (Plaza Vörösmarty), Nyugati square (Plaza Nyugati), Plaza Oktogon y Andrássy út (Avda. Andrássy).

Mercado de navidad Budapest 24/Nov-24/DIC    
De los muchos mercadillos navideños que inundan la capital húngara, el de la calle Vörösmarty es el más amplio y conocido, un lugar lleno de color y fantasía para visitar en familia, donde se reúnen artesanos de piezas típicas, puestos de comida y regalos navideños junto a un programa de baile, música y demostraciones populares. Una de las compras más tradicionales son unos grandes calendarios de Adviento, impresos con temas folklóricos.

Tel 361 266 0479 y http://www.budapestinfo.hu/es (en idioma castellano)